En algún lugar de mi corazón, en algún punto de mi existir.
Pudriéndote en algún lugar de mi corazón,
Olvidada en algún punto de mí existir,
Desprovista de todo significado,
Apostata de mi voluntad.
Si, en algún rincón del vacio te he dejado,
He dispuesto para ti de los aposentos del pasado,
Maquillándote de cenizas, tu rostro es ahora grisáceo
Pues todo recuerdo tuyo ya lo he incinerado.
Y ahora que harás al ya no habitar en mi corazón,
Pues te habrás podido llevar la llave del mismo,
Pero yo ya he cambiado las cerraduras,
He improbable es que te permita entrar de nuevo.
Las causas tú ya las conoces,
Redundante seria enunciártelas en este poema,
Y recuerda que cuando aprendas a vivir conforme a mi voluntad,
Tú serás la mujer más dichosa y feliz,
Pero por ahora tu solo te condenas…
Nota del autor: el presente poema se ha enviado simultáneamente a 10 direcciones electrónicas al momento mismo en que público en mi blog, esos 10 destinatarios fueron escogidos por considerarlos personas de criterio amplio y sobre todo les interesa la poesía, si por alguna razón me he equivocado al elegir tan solo avísame e inmediatamente dejaras de recibir mis publicaciones, pero no te molestes o te indignes si por alguna razón te sentiste identificado(a) con mis escritos, simplemente no están escritos para ti, solo son textos que evocan realidad y ficción y nada mas…
Ricardo M. Guerra
http://www.ricardomguerra.blogspot.com/
Pudriéndote en algún lugar de mi corazón,
Olvidada en algún punto de mí existir,
Desprovista de todo significado,
Apostata de mi voluntad.
Si, en algún rincón del vacio te he dejado,
He dispuesto para ti de los aposentos del pasado,
Maquillándote de cenizas, tu rostro es ahora grisáceo
Pues todo recuerdo tuyo ya lo he incinerado.
Y ahora que harás al ya no habitar en mi corazón,
Pues te habrás podido llevar la llave del mismo,
Pero yo ya he cambiado las cerraduras,
He improbable es que te permita entrar de nuevo.
Las causas tú ya las conoces,
Redundante seria enunciártelas en este poema,
Y recuerda que cuando aprendas a vivir conforme a mi voluntad,
Tú serás la mujer más dichosa y feliz,
Pero por ahora tu solo te condenas…
Nota del autor: el presente poema se ha enviado simultáneamente a 10 direcciones electrónicas al momento mismo en que público en mi blog, esos 10 destinatarios fueron escogidos por considerarlos personas de criterio amplio y sobre todo les interesa la poesía, si por alguna razón me he equivocado al elegir tan solo avísame e inmediatamente dejaras de recibir mis publicaciones, pero no te molestes o te indignes si por alguna razón te sentiste identificado(a) con mis escritos, simplemente no están escritos para ti, solo son textos que evocan realidad y ficción y nada mas…
Ricardo M. Guerra
http://www.ricardomguerra.blogspot.com/

